Recrean a escala real la vida de una familia que habitó Chile central hace 4.000 años

Recrean a escala real la vida de una familia que habitó Chile central hace 4.000 años

  • Muestra a una pareja y su hijo cocinando en el lugar donde estuvo la laguna de San Vicente. 

Contemplar directamente, casi en carne y hueso, la vida familiar de los habitantes precolombinos que, hace 4.000 o más años atrás, habitaron la zona central de Chile. Esa es la experiencia que se puede vivir al visitar la recreación de un momento de la vida familiar del “hombre de Cuchipuy”, inaugurada recientemente en la comuna de San Vicente de Tagua Tagua. Se trata de un proyecto ejecutado por la Universidad Andrés Bello y financiado por el Gobierno regional de O’Higgins, con el apoyo de la Municipalidad de San Vicente de Tagua Tagua y Sernatur.

La recreación, ubicada en el sitio arqueológico denominado “El hombre de Cuchipuy”, ocho kilómetros al sur de San Vicente, recrea un instante en la vida de una familia de este grupo humano, que habitó la zona entre 8.000 y 1.000 años atrás. En la escena aparecen las figuras, en tamaño real, de una mujer, un hombre y su hijo, tal como habitaron la zona hace miles se años.

La mujer, de pie, en su mano izquierda sostiene un pato recién casado, mientras el hombre, en cuclillas, prepara el fuego. Cerca suyo, tiene dos ranas que está preparando para cocinar, mientras el hijo de ambos contempla la escena, complementada por flechas y herramientas utilizadas por este grupo humano.

“Para la recreación de la escena me basé en el libro ‘El hombre de Cuchipuy’, Prehistoria de Chile central en el periodo arcaico”, de 1986, en el que se describen los hallazgos realizados en el sitio en sus cuatro niveles de excavación”, explica el autor de la recreación, Francisco Hueichaleo, paleoartista que ha trabajado en la recreación y reconstrucción en 3D de fauna extinta para diferentes museos, entre los cuales está el de Historia Natural de Chile. “También me basé en publicaciones como Posibilidades de alimentación vegetal del Hombre de Cuchipuy’, de 1991, y en diversos registros de aves y anfibios que se encuentran en estudio en la actualidad por investigadores como Álvaro Lizama y Felipe Zuazo”, agrega el paleoartista.

“Eso, además de la revisión de registros fotográficos de esqueletos del sitio, la que fue asesorada por Eugenio Aspillaga, uno de los autores de la publicación ‘El hombre de Cuchipuy’”, agrega.

Laguna en San Vicente

El sitio está asentado en el lugar donde hasta mediados del siglo XIX estuvo ubicada la Laguna San Vicente de Tagua Tagua, que fue vaciada por terratenientes de la zona para regar sus plantaciones.

El lugar fue un punto importante de asentamiento humano, debido a la disponibilidad de agua y fauna para alimentarse. Este hecho está reflejado en la recreación, donde el hombre está capturado en el momento en que disecciona una rana para cocinarla. La mujer hace otro tanto con el pato que cuelga de su mano izquierda.

Entre los vestigios de vida encontrados en el lugar, existe una serie de entierros funerarios que datan de miles de años atrás y también encontraron registros de su alimentación como ranas, coipos, aves, guanacos, mustélidos, moluscos, entre otros.

“Se halló un gran número de cuerpos de distintas dataciones de antigüedad, incluidos registros de entierros mortuorios, pero también espacios de convivencia, por lo que se cree que ellos vivieron ahí, y además enterraban a sus muertos en las cercanías o bajo ellos, situación que se repitió durante miles de años”, cuenta Hueichaleo.

“Es posible imaginar que tal vez ellos se reunían en este sitio para enterrar a sus muertos y en este proceso preparaban alimentos a modo de tributo, razón por la cual hay tantos registros de fauna menor en todos los niveles”, agrega el paleoartista a modo de hipótesis.

La reconstrucción es parte de distintas recreaciones dentro del proyecto; ejecutado por la Universidad Andrés Bello y financiado por el Gobierno Regional de O´Higgins a través del Fondo de innovación para la competitividad; como la réplica, ya disponible, de un gonfoterio, un tipo de mastodonte sudamericano que habitaba el lugar.

“Este proyecto busca poner en valor los recursos arqueológicos y paleontológicos de San Vicente de Tagua Tagua, especialmente del sector de la laguna. La idea fue mejorar la experiencia turística dando contenido actualizado y científicamente correcto, incorporando algunos soportes visuales que ayudan al público a visualizar ese patrimonio”, explica Maísa Prieto, directora ejecutiva del proyecto.

“Lo que hace el proyecto FIC es darle un valor agregado a la zona, tanto para la comunidad como para los prestadores turísticos que están interesados en explotar el lugar”, explica Raúl Montero, encargado de la oficina de turismo de la Municipalidad de San Vicente de Tagua Tagua.

Por su parte, el Gobernador de la Región de O´Higgins, Pablo Silva Amaya señala que: “Queremos potenciar a San Vicente de Tagua Tagua como un destino de turismo científico y cultural líder en Chile para la conservación y protección del patrimonio arqueológico, paleontológico, histórico, cultural y natural de nuestro país, de manera armoniosa con el desarrollo económico y social a través del turismo”.

Reconstrucción en 3D

Hueichaleo explica cómo reconstruyó la escena. “Primero hice una interpretación globalizada de toda la información disponible del lugar, con la cual se decidí crear una escena que permitiera vislumbrar en amplia medida varias características, tales como la morfología del humano, su estatura, proporciones, color de piel, etc.; las vestimentas, de las cuales hay leves pistas entre los hallazgos, lo que fue complementado con algunas de las variadas herramientas que utilizaban. Finalmente representar en alguna medida el uso de fauna como fuente de alimento”, señala.

Luego, explica Hueichaleo, comenzó la reconstrucción virtual en 3D. “Se establecen todas las escalas, poses, cantidad de objetos, etc. Nuestra propuesta fue exponer individuos que interactúan entre ellos y no directamente hacia un público”, explica el paleoartista.

El siguiente paso fue la reconstrucción física. “Se hizo en variados materiales que incluyen, por ejemplo, cartón encolado recubierto con fibroresina de alta resistencia, complementados con la impresión 3D de algunos elementos que fueron realizado con gran detalle, como los rostros, y objetos menores modelados en masillas escultóricas, además de algunos objetos creados en siliconas y otros materiales”, describe Hueichaleo.

“Todo esto finalizó con un proceso de pintura, lacado y montaje de presentación”, agrega el peloartista.

La recién instalada familia de Cuchipuy es una experiencia que se encuentra abierta al público y que pueden visitar en el Cementerio Arqueológico de Cuchipuy, Rinconada del Tambo, La Laguna, San Vicente, VI Región.

 

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